ROSINA
todo el amanecer del verano
almendras y frutas secas
cayendo de sus bolsillos
con las uñas pintadas de rojo
vestida de zanahoria o cereza
en su bicicleta rosinante
con lanas en el canasto
bendecida por la ciudad. desparramada
llena de ideas azules
con coreografías
con flequillo y aparatos. dice;
al final somos como los poetas
una insinuante porción de la población,
esquimales o algo así.
lenguas muertas, rumor de bocas
y eso nos conforma?
enciende un cigarrillo y vuelve a decir
que han cambiado las revoluciones?
los discos, los libros, los martires?
que clase de animales somos…
toma te y vuelve a decir
si todavía hay florerías
instantáneas de polaroid y
agua nieve de la ciudad
entonces hay una esperanza
en los límites
más allá del subterráneo.